Proyecto

Actuaciones de eficiencia energética y renovables en el hospital San Carlos

Implantación de medidas de ahorro energético basado en la renovación tecnológica de los sistemas de producción de energía térmica para calefacción, refrigeración y la producción de agua caliente sanitaria.

El Hospital San Carlos pone rumbo a la eficiencia energética y la descarbonización

El centro sanitario del SAS en San Fernando cambia su tecnología de producción de energía por un sistema más sostenible y alineado con la lucha contra el cambio climático

El cambio climático es uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad en el siglo 21. Hacerle frente requiere de cambios profundos en todos los sectores. Y la sanidad, es uno de ellos. Reducir la huella ambiental del sector sanitario, al que se le atribuye el 4,4% de las emisiones netas mundiales, exige rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero y apostar por la eficiencia energética.
Esa es la senda que ha tomado el Hospital San Carlos, en San Fernando (Cádiz), que ha iniciado el camino sin retorno hacia la descarbonización con un proyecto de medidas de ahorro y eficiencia energética basado en un cambio tecnológico. El objetivo es producir de forma más sostenible la energía térmica para la calefacción, refrigeración y producción de agua caliente que dan servicio a estas instalaciones sanitarias.

Ha sido de los primeros hospitales de España en implicarse en el proceso de descarbonización que, en este caso, se traduce en sustituir un sistema obsoleto de generación y transporte de la energía para el funcionamiento del hospital por una tecnología más eficiente. En definitiva, un cambio de filosofía.

La obra tiene tres vertientes. La renovación tecnológica de los sistemas de producción de energía térmica para la calefacción, refrigeración y producción de agua caliente sanitaria; la instalación de un nuevo sistema de distribución de la energía; y la construcción de un edificio industrial en la parcela del mismo hospital para albergar las centrales de frío y calor y los nuevos sistemas de climatización.
En junio de 2023 podrá estar lista esta actuación que se desarrolla en dos fases y cuya inversión total -5.723.235,87 euros- está financiada por los fondos ITI que gestiona la Junta de Andalucía (2.747.153,22 euros), el Servicio Andaluz de Salud (686.788,3 euros) y los fondos europeos Next Generation (2.289.294,35 euros).

Reducir emisiones y consumo energético

El planeta es uno de los grandes favorecidos de este proyecto asociado a la reducción de las emisiones de CO2, del consumo energético y de la energía primaria no renovable. Los principales beneficios los explica el subdirector económico, administrativo y de servicios generales del hospital San Carlos, Daniel Manzorro: “Conseguiremos una gran mejora de la eficiencia energética del hospital, un importante ahorro de energía, una considerable reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, pasar del gasóleo C al gas natural, un ahorro económico, un mayor rendimiento, seguridad y fiabilidad de las instalaciones, y un aumento de la calidad del agua”. En síntesis, el hospital va a funcionar de la manera más eficiente, con el menor consumo energético y el mayor ahorro económico posibles con tecnología actual disponible.
Y ¿de cuánto ahorro energético hablamos? Según los cálculos técnicos el hospital ahorrará 4.400 MWh de electricidad al año, que equivale al consumo medio anual de 1.222 viviendas. En cuanto a las emisiones de CO2, se reducirán en 2.123 toneladas equivalentes de CO2 al año, cantidad similar a las emisiones de 478 coches diésel al año.

Otro dato interesante: “El hospital no va a generar más energía de la que consume y el agua caliente va a ser prácticamente gratis desde el punto de vista energético”, indica Germán Benítez, ingeniero técnico industrial del hospital integrado en el proyecto.

Medidas transversales

Otra de las virtudes del proyecto es su transversalidad. Beneficia por igual a los trabajadores y usuarios de un centro sanitario muy utilizado por la ciudadanía. Las medidas redundan tanto en el confort de los aproximadamente 800 profesionales del hospital como de las personas que acuden a recibir asistencia. El número de usuarios atendidos desde que es gestionado por el sistema andaluz de salud da una idea del impacto positivo en las personas: 628.590 consultas, 251.650 urgencias, 40.126 intervenciones y 12.384 ingresos.
El bienestar en el trabajo o en la visita al médico se traducen en detalles que pueden parecer menores pero definitorios para una sanidad pública de calidad. Por ejemplo, “esta nueva tecnología garantiza en todo el hospital una temperatura de confort con facilidad, de forma estable y eficiente, algo que antes no era posible”, detalla el subdirector económico. Su colega ingeniero aporta otra ventaja: “El sistema de zonificación permitirá que el agua caliente salga a la temperatura adecuada, en la cantidad necesaria y con la humedad precisa”. Detalles que marcan la diferencia.

Otras ventajas se miden en términos de comodidad, eficacia y recursos humanos porque la terminal termofrigorífica (el corazón tecnológico) será gestionada desde un ordenador. Se podrá subir y bajar la temperatura, cambiar consignas, hacer todo desde un puesto de control sin necesidad de estar físicamente en el lugar. Es el salto al mundo digital.

Un salto de cuatro décadas

Para entender el porqué de este paso digital y tecnológico hay que remontarse a la historia del hospital isleño. Diseñado a finales de los años 70 e inaugurado en junio de 1981, fue hospital militar dependiente del Ministerio de Defensa hasta octubre de 2014, cuando fue transferido al SAS. Los criterios técnicos y energéticos en cuatro décadas han evolucionado. Mucho. “Cuando pasó al SAS -recuerda Manzorro- realizamos una serie de mejoras, pero los sistemas obsoletos empleados para la producción térmica y de agua caliente y las necesidades de mantenimiento recomendaban su sustitución. Fue entonces cuando nos planteamos renovar todo y construir una central térmica nueva y eficiente desde el punto de vista de la energía”.

Esa central termofrigorífica estará terminada en junio de 2023 coincidiendo con el 42 aniversario del hospital y un contexto de crisis energética que refrenda la necesidad de este proyecto para la salud del planeta y de las personas.

Galería de imágenes