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Proyecto

Áreas de Rehabilitación Integral (ARI) – Chiclana de la Frontera

Rehabilitación integral en los edificios de viviendas de las barriadas chiclaneras Caja de Ahorros, Fermesa y Recreo San Pedro que ha permitido eliminar las barreras de accesibilidad y mejorar su estado de conservación.

La accesibilidad se convierte en una realidad para 400 familias de las barriadas Caja de Ahorros, Fermesa y Recreo San Pedro

Esta zona desfavorecida de Chiclana ha sido beneficiaria de 3,7 millones de euros de la ITI de Cádiz para la rehabilitación integral de los edificios de viviendas

 

Gracias al proyecto ‘Regeneración Urbana en Barrios Desfavorecidos’, impulsado por la Junta de Andalucía dentro de la Inversión Territorial Integrada 2014-2020 (ITI) de la provincia de Cádiz, se ha desarrollado una ambiciosa actuación de rehabilitación integral en los edificios de viviendas de las barriadas chiclaneras Caja de Ahorros, Fermesa y Recreo San Pedro que ha permitido eliminar las barreras de accesibilidad y mejorar su estado de conservación. La consecuencia ha sido el impacto positivo en la calidad de vida de las 402 familias residentes en los 26 bloques de pisos beneficiarios.

La iniciativa, enfocada a zonas urbanas vulnerables con edificios de viviendas de titularidad privada necesitados de mejora, ha contado con un presupuesto de 3,7 millones de euros con cargo a la subvención del programa de Áreas de Rehabilitación Integral (ARI) de la ITI, procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Edificios sin barreras

Esta apuesta por el impulso residencial y social ha significado una metamorfosis en la vida diaria de los vecinos tras la instalación de ascensores y rampas de acceso adaptadas a las necesidades de las personas con discapacidad y movilidad reducida. El ascensor era una reivindicación y necesidad común en las tres barriadas además de una aspiración vecinal. Su implantación con la ITI ha supuesto un salto importante para el bienestar de los ciudadanos, especialmente para la población mayor, numerosa en la zona.

Los trabajos desarrollados, asimismo, han permitido mejorar el estado de conservación de la estructura y la fachada de los edificios, construidos hace más de 40 años. Para ello se han ejecutado obras en las cubiertas, azoteas, fachadas, cimientos y   medianeras y en las instalaciones comunes de saneamiento, abastecimiento de agua, electricidad, gas y telecomunicaciones. También se han instalado dispositivos de información, aviso o comunicación accesibles a las personas con discapacidad sensorial.

Mejorar la calidad de vida

La transformación en las tres barriadas (ubicadas a escasos metros unas de otras) se aprecia en el cambio de imagen de la zona, con fachadas remozadas y modernos portales. Ese cambio, además, trasciende lo tangible y permea hacia las condiciones de habitabilidad de los edificios y de vida de las personas, mejorándolas. Esther Benítez, vecina de Caja de Ahorros desde hace tres años y medio, lo explica: “La barriada ha cambiado totalmente en estética pero también en la vida del vecindario; ahora es más tranquilo, se vive mejor. Bienvenidas sean todas las mejoras”. Este proyecto de la ITI ha sido socialmente inclusivo en términos económicos subvencionando el presupuesto total del coste de la rehabilitación a las comunidades de propietarios, que han sido las solicitantes y promotoras de las obras. El tope de ayuda por cada vivienda era de 15.000 euros. La subvención cubría también gastos como el pago de las tasas e impuestos por lo que los propietarios no han tenido que hacer ningún desembolso para arreglar sus edificios. La iniciativa ha logrado, así, el reto de contribuir a una regeneración residencial con impacto social.

María del Carmen Peña vive en Recreo San Pedro. En su bloque han instalado ascensor, han colocado una rampa de acceso para personas con movilidad reducida, modernizado el portal, mejorado instalaciones de las zonas comunes, renovado la cubierta y pintado la fachada. “Ha sido una mejora increíble que muchos vecinos no hubiéramos podido afrontar sin esa ayuda del cien por cien de las obras. Hacía mucha falta, sobre todo el ascensor porque aquí vive mucha gente mayor”. Una situación similar describe María del Carmen Moreno, que vive en otro bloque de la misma barriada en el que han realizado una rehabilitación similar: “Yo vivo en la tercera planta así que el salto en mi calidad de vida ha sido importante. Algo tan sencillo como subir la compra o simplemente subir las escaleras ha dejado de ser un obstáculo”.

Colaboración institucional

La colaboración institucional ha sido fundamental en este proyecto. Los ayuntamientos de los municipios beneficiarios firmaron un convenio con la Junta de Andalucía que les otorgaba la condición de entidades colaboradoras en la concesión de las ayudas para la rehabilitación. Los consistorios se encargan de tareas como informar de las ayudas, entregar a los beneficiarios los fondos recibidos de la Junta y asesorar a las comunidades de propietarios. A esta convocatoria podían concurrir las comunidades de las barriadas seleccionadas -en base a unos indicadores- por los ayuntamientos. Previamente los consistorios tenían que delimitar las áreas de actuación (ARI).

Impulso a barriadas vulnerables

El proyecto ‘Regeneración Urbana en Barrios Desfavorecidos’ a nivel provincial tiene un presupuesto de 31.920.000 euros dividido en dos líneas de ayudas: la regeneración residencial (23.940.000 euros) y la regeneración de espacios urbanos (7.980.000 euros) de las Áreas de Rehabilitación Integral (ARI). En cifras supone más de 230 obras y la rehabilitación de más de 2.500 viviendas en barriadas vulnerables de ocho municipios de más de 50.000 habitantes: Caja de Ahorros, Fermesa y Recreo San Pedro, en Chiclana; La Paz, en Cádiz; Bazán, en San Fernando; La Asunción, en Jerez de la Frontera; El Palomar y Los Ángeles, en Sanlúcar de Barrameda; Los Milagros, en El Puerto de Santa María; La Piñera, en Algeciras; y Periáñez, en La Línea de la Concepción. En el caso de Chiclana, la acción se ha centrado en la regeneración residencial con la rehabilitación de más del ochenta por ciento de los edificios de viviendas de las tres barriadas que hoy, por fin, son más inclusivas y accesibles.