Economía Circular
- Áreas de actuación: Desarrollo sostenible
- Inversión: 16.388.236 €
- Beneficiarios: Municipios de la Sierra, Zahara de la Sierra (piloto), Torre Alháquime (piloto), Setenil de las Bodegas, Algar, Arcos de la Frontera, Grazalema-Benamahoma, Bornos, El Bosque, Espera, El Gastor, Olvera, Prado del Rey, Ubrique.
Gestión de los residuos municipales de Sierra de Cádiz. El objetivo prioritario es que toda la fracción orgánica de la Sierra se transforme en compost para su aprovechamiento, también, en la propia Sierra.
La Sierra de Cádiz, modelo pionero de economía circular: reciclar para crear empleo verde
Los diecinueve pueblos de la Sierra de Cádiz y sus 120.000 vecinos se han convertido en referente de responsabilidad y sostenibilidad gracias al proyecto de Economía Circular que la Junta de Andalucía ha implantando en la comarca. Supone un cambio de filosofía en el modelo de gestión de los residuos, ahora alineado con la ‘revolución verde’ del Gobierno andaluz en la que el reciclaje juega un papel destacado para la recuperación económica. Con una inversión de 16.388.236 euros, la iniciativa se enmarca en la ITI de Cádiz y parte del objetivo de aprovechar la fuente de recursos que suponen los residuos municipales aplicando los principios de la economía circular.
Este nuevo esquema que marca cómo administrar los desechos se sustenta en dos ejes: el sistema de recogida selectiva puerta a puerta; y el modelo de compostaje en el que todo residuo orgánico que se genera en la Sierra se transforma en compost en instalaciones de la comarca para su aprovechamiento por los habitantes de la zona. Se trata de que el residuo deje de ser un problema medioambiental y se convierta en una oportunidad de riqueza y empleo.
Eliminar el anonimato de los residuos
Pablo Lovera, jefe del Servicio de Protección Ambiental de la Delegación Territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía en Cádiz lo explica: “Se trata de eliminar el anonimato de los residuos que conlleva depositarlos en contenedores públicos y abiertos, y vincularlos a cada hogar y establecimiento mediante un modelo de recogida puerta a puerta. De esta forma cada hogar se hace responsable de la correcta segregación de los residuos, consiguiéndose mayor cantidad separada de vidrio, plásticos, metales, papel cartón y materia orgánica, y de una mejor calidad. Así, las empresas recicladoras aprovechan mejor los residuos y gastan menos energía y agua para dicho aprovechamiento”.
Cada día se recoge en la puerta de cada casa y de cada establecimiento comercial una fracción concreta debidamente segregada (tres veces a la semana restos de comida, dos veces envases, una vez papel-cartón y una vez fracción resto de residuos). Con ello desaparecen los contenedores de las calles. Pópula Copado, vecina de Olvera, saca cada noche a la puerta de su casa el cubo con los residuos que toca esa jornada: “Ya no tienes que llevar la basura a ningún contenedor, solo sacarla bien separada a la puerta de tu casa y ahí la recogen. Es un sistema muy cómodo para los ciudadanos y muy limpio para el pueblo”. Desde que se implantó, Pópula usa además para sus plantas el compost resultante de aprovechar la materia orgánica de esa basura, que se reparte de forma gratuita entre los vecinos. Ella ya reciclaba antes pero asegura que ahora “se recicla mejor” porque “la materia orgánica no se mezcla con nada”.
Ana Villalba también vive en Olvera y colabora en que este sistema para la economía circular en su pueblo sea un éxito porque “de algo que a priori no servía para nada y que siempre hemos tirado, como es la basura, ahora podemos obtener un beneficio para el medio ambiente y para la gente”. Para Ana este cambio de hábitos en el hogar es “positivo” y “más cómodo” porque “antes teníamos que ir hasta los contenedores de reciclaje, que en mi caso no estaban cerca”.
Modelo descentralizado
El proyecto de economía circular de la Sierra de Cádiz tiene un carácter innovador. Se trata de la primera experiencia de recogida de residuos puerta a puerta en Andalucía y el modelo descentralizado de compostaje en el que se sustenta (hogar, comunidad de vecinos, municipio y mancomunidad de municipios) es novedoso en el contexto andaluz y gran parte de España.
Para el proyecto es capital aprovechar los residuos dentro de la comarca, “de ahí que se haya optado por ese modelo descentralizado de la gestión de la materia orgánica en favor de reducir la huella de carbono y generar el mayor empleo verde posible”, comenta Lovera.
Este modelo de compostaje contempla cuatro opciones: el compostaje doméstico (cada hogar composta sus propios residuos en casa); el compostaje comunitario (se dota a barrios o zonas diseminadas de una compostera común donde depositar los residuos orgánicos y recoger de ella, luego, el compost); el compostaje municipal (tras la recogida PaP de la fracción orgánica, los residuos orgánicos se procesan en cinco máquinas autónomas que prestan su servicio a los municipios más pequeños); y el compostaje mancomunado (una planta de compostaje comarcal trata la basura orgánica que se recoge PaP en los municipios más poblados).
La meta -recalca el jefe del Servicio de Protección Ambiental- “es que todos los pueblos de la Sierra tengan implantado su modelo de recogida separada y composten al menos el 60% de sus restos orgánicos para su aprovechamiento en el territorio”, sin menoscabo del tratamiento adecuado para los demás tipos de residuos. De hecho, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) cuentan con su propio sistema de recogida puerta a puerta y sus plantas de almacenamiento y clasificación para separar aquellos que tengan una posible segunda vida útil. Asimismo, los residuos de construcción y demolición (RCD) clasifican y machacan en una planta móvil para emplearlos en obras y adecuación de caminos de la Sierra. Incluso los residuos peligrosos domiciliarios tienen su servicio de recogida mediante puntos limpios móviles.
Beneficio ambiental, económico y social
El proyecto asume los tres objetivos clave de la economía circular: ambiental (cumplir los objetivos de reciclado que recoge la nueva Ley de Residuos), económico (crear tejido empresarial en torno al aprovechamiento de los residuos) y social (crear empleo verde).
En el plano ambiental, con este proyecto la Sierra de Cádiz ha pasado de reciclar apenas un 10% de los residuos municipales que genera a casi un 30%.
En el siguiente gráfico se muestra pueblo a pueblo una comparativa entre los datos de recogida selectiva antes y después del proyecto así como una comparación con los objetivos de reciclado que establece la normativa.

De la misma forma este nuevo modelo de gestión residual ha permitido que casi 1.600 familias composten en sus casas los restos de comida que generan, evitando la entrega al sistema de recogida de más de una tonelada diaria de residuos “que anteriormente se depositaba en el vertedero y que ahora sirve de abono para huertos y jardines particulares”.
En la siguiente gráfica se aprecia el número de participantes por municipio en la campaña. Cabe destacar que previamente no existían experiencias de compostaje en la Sierra de Cádiz.

Este modelo descentralizado de compostaje se erige, asimismo, en ejemplo de lucha contra el cambio climático porque está evitando que se depositen en el vertedero más de 5.000 t/a de materia orgánica, lo que implica una reducción de más de 7.500 t/a de CO2, que dejan de liberarse a la atmósfera; y la fabricación de casi 1.000 t/a de abono natural, que se reparte gratuitamente entre los ciudadanos de la Sierra.
“Se espera que con la consolidación del modelo de recogida PaP y la puesta en marcha de las plantas automáticas de Grazalema y Prado del Rey, y sobre todo la planta mancomunada de Villamartín, se evite la deposición de 10.000 t/a de materia orgánica, lo que implicaría una reducción de 15.000 t/a de emisiones de CO2 a la atmósfera”, abunda Lovera.
Red de instalaciones de reciclaje
Por otro lado, el modelo de economía circular está contribuyendo al beneficio económico y al desarrollo de la Sierra de Cádiz al crear una nueva fuente de riqueza derivada de la gestión de los residuos de los municipios dentro de la comarca. Para ello la Junta ha creado “una red de instalaciones para aprovechar in situ y como abono toda la materia orgánica generada en la Sierra”, subraya Lovera. Así, se ha dotado a la Sierra de 4 puntos limpios móviles, 3 vehículos de transporte, 5 plantas de compostaje automático, 1 planta móvil para el tratamiento de los residuos de construcción, 2 plantas para el almacenamiento y la clasificación de los residuos electrónicos y 1 planta de compostaje mancomunada en Villamartín.
Todo ello ha permitido tejer una red empresarial entre los pueblos en torno al reciclaje. “El objetivo económico del proyecto, por tanto, está prácticamente cumplido a falta solo de la entrada en funcionamiento, en octubre de 2023, de la planta mancomunada de compostaje”. En paralelo, en términos también económicos, este proyecto de “evidentes ambiciones ambientales” servirá “de impulso al turismo rural de la Sierra”, opina el coordinador técnico.
67 puestos de trabajo
El objetivo social es el tercer pilar de la economía circular y la sociedad de la Sierra de Cádiz una de las grandes beneficiadas de este proyecto, sobre todo en materia de empleo. La creación de empleo verde era uno de los retos de este proyecto ITI y, a día de hoy, se puede medir en resultados. Se han creado hasta la fecha 67 puestos de trabajo directos y se espera que a largo plazo superen los 100. Estos nuevos empleos están vinculados a la recogida selectiva de residuos (46); al compostaje automático y a las plantas de RAEE (2); al tratamiento de los RCD (2); al plan de comunicación y acompañamiento del PaP (12) y al plan de comunicación y seguimiento de la campaña de compostaje doméstico (5). En el corto plazo también se prevé la creación de otros 13 empleos asociados a las instalaciones casi terminadas que quedan por abrir.
La Sierra de Cádiz, líder andaluz en reciclaje
La participación y concienciación ambiental de la ciudadanía ha sido esencial para el éxito de la implantación de la economía circular. De ahí se explica que “en solo tres años la Sierra de Cádiz se haya puesto a la cabeza de reciclaje en Andalucía y se espera que próximamente sea una de las zonas que más recicle de toda España”, afirma Pablo Lovera.
En la actualidad más de 35.000 habitantes de la comarca participan activamente dejando a diario su fracción de residuos separada en la puerta de su casa, y casi 1.600 hogares están compostando sus residuos. La previsión del Gobierno andaluz es que participen más de 50.000 ciudadanos antes de final de 2023 y, a largo plazo, el 100% de la población de la Sierra.
Nieves Gómez Curquejo, coordinadora de unas de las empresas responsables de la comunicación y acompañamiento del programa puerta a puerta, señala que el trabajo de concienciación y sensibilización que realizan con los vecinos es “casi lo más importante” porque “tienen que cambiar un hábito”.
Así, en todos los municipios donde está implantado el sistema, se han llevado a cabo numerosas acciones para llegar a toda la población: “Vamos a los centros educativos, hacemos reuniones con asociaciones, montamos stands informativos a pie calle, organizamos visitas a la planta de reciclaje con escolares y mayores, vamos casa a casa explicando qué se va a hacer, el porqué de este cambio y cómo pueden colaborar. Entregamos a cada vecino un kit (cubos, bolsas compostables y una guía didáctica) y les seguimos acompañando en lo que necesiten”. Este mismo procedimiento se realiza con los grandes productores (bares, comercios…)”. Una parte destacada del éxito de la implantación del nuevo modelo de economía circular es, precisamente, este programa de acompañamiento y concienciación al ciudadano antes, durante y después de la implementación del nuevo sistema.
Este enfoque cercano ha calado en la población. La participación de los ciudadanos es “muy, muy alta” y la gente “está satisfecha”, esgrime Nieves. “En todos los pueblos hemos alcanzado el 100% de lo que teníamos previsto repartir y en algunos el 120% porque había muchas casas que solo están ocupadas en periodos vacacionales pero, igualmente, se están uniendo al proceso”.
Para conseguir esa implicación, además de informar y ayudar, “motivamos a la gente, les trasladamos el resultado positivo de lo que se está consiguiendo para que sepan que están haciendo algo bueno para ellos, para la salud, para el medioambiente, para el pueblo. Deben saber que la Sierra de Cádiz está siendo ejemplo de sostenibilidad para Andalucía y España. Hemos tenido la suerte de tener esa gran ayuda europea de la ITI y de la Junta de Andalucía, y eso es lo que hace posible este trabajo y estos resultados”. Y este cambio de modelo económico en la Sierra de Cádiz que la encumbra en pionera en economía circular y sostenibilidad.