ITI Cádiz | El impulso que transforma Cádiz
Proyecto

Puesta en valor del turismo ornitológico

Recuperación de estructuras salineras de alto interés para el desarrollo de iniciativas de turismo ornitológico en el PN Bahía de Cádiz, con el objetivo de poner en valor estos espacios por su alto valor medioambiental.

Restauración de las estructuras salineras: Un respaldo clave para el desarrollo del turismo ornitológico en el Parque Nacional Bahía de Cádiz

La Junta de Andalucía apuesta por la transformación de antiguas salineras y creación de senderos sostenibles, consolidando su compromiso con la conservación del medioambiente y el impulso del turismo sostenible en Cádiz

Cádiz, conocida por su rica historia y belleza costera, ha experimentado una transformación notable, no solo en su paisaje, sino también en su compromiso con la conservación de la naturaleza y la promoción del turismo ornitológico. En el epicentro de esta transformación se encuentra un proyecto de restauración de las estructuras salineras, desarrollado por la Junta de Andalucía que busca la revitalización de los humedales del Bajo Guadalquivir, específicamente en el pintoresco Trebujena, y las impresionantes Marismas del Barbate, en el Parque Natural La Breña y Marismas del río Barbate. Con una inversión que supera los 3,8 millones de euros, procedentes de los fondos de la Inversión Territorial Integrada para la Provincia de Cádiz (ITI), este ambicioso proyecto representa una apuesta firme por la conservación de la biodiversidad y la promoción del turismo sostenible, marcando un hito en la historia de la región.

Restauración de las Marismas de Trebujena

En el Bajo Guadalquivir, en el término municipal de Trebujena, se encuentra el epicentro de la primera fase del proyecto. Las marismas del municipio sufrieron en la década de los cincuenta una transformación al drenarlas y convertirlas en tierras de cultivo. Sin embargo, debido a la salinidad del sustrato y su alto contenido en arcillas, este proyecto fue un fracaso, y a pesar de la imposibilidad de usar la zona como tierras de cultivo, la región medioambiental no llegó a recuperarse.

Hoy, la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía está llevando a cabo una colosal tarea para recuperar los antiguos lucios, que ocupaban más de 200 hectáreas. Esto implica la manipulación de aproximadamente 600 metros cúbicos de tierra para recrear las zonas deprimidas que existían hace un siglo. Este proyecto, enmarcado dentro de la Inversión Territorial Integrada (ITI) de Cádiz con un presupuesto de 1.953.899 euros, representa un hito en la apuesta del Gobierno de Juanma Moreno por la sostenibilidad y la protección del medio ambiente. Óscar Curtido, al celebrar el progreso de estas obras, subrayó, en su visita a la zona, la importancia de un futuro sostenible y concienciación ambiental.

Este proyecto tiene como objetivo no solo la conservación de la biodiversidad y el impulso de actividades relacionadas con el turismo de naturaleza, sino también la promoción de la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático a través de la creación de senderos peatonales, miradores y observatorios de aves. Las marismas restauradas servirán como refugio y zona de cría de diversas especies y desempeñarán un papel fundamental como sumidero de carbono. Es importante señalar que la singularidad de esta iniciativa radica en su capacidad para inundar selectivamente, utilizando compuertas, tanto con agua dulce proveniente de las lluvias invernales como un agua salobre del propio río Guadalquivir.

Este proyecto, que se encuentra en las marismas desecadas del antiguo estuario del río Guadalquivir en la provincia de Cádiz, en estrecha proximidad al Espacio Natural de Doñana a la ZEC Bajo Guadalquivir, sirve como un ejemplo revelador de cómo la conservación, el turismo sostenible y la sostenibilidad pueden coexistir en beneficio de la economía y la riqueza natural de la región. Por último, para llevar a cabo este proyecto, se ha establecido un convenio de colaboración entre la Consejería y los propietarios de las fincas involucradas, demostrando así la posibilidad de coexistir la conservación y los usos tradicionales de la marisma y la actividad ganadera.

Un refugio Natural en las Marismas del Barbate

La segunda fase del proyecto se centra en las Marismas del Barbate, dentro del Parque Natural La Breña y Marismas del río Barbate, siguiendo así el esfuerzo por parte de la Junta de Andalucía por impulsar el turismo ornitológico en la región y preservar los valiosos ecosistemas de la zona. Esta iniciativa integral no solo busca revitalizar las marismas del Barbate, sino también aprovechar su potencial recreativo. Para lograrlo se está llevando a cabo trabajos de adecuación de senderos que conectarán los entornos rurales y urbanos, promoviendo así la educación ambiental y facilitando la diversidad de actividades de ecoturismo. Entre estas actividades se incluye la observación de aves, senderismo y cicloturismo, entre otras opciones que permitirán a los visitantes sumergirse en la riqueza natural del área.

Una de las piezas clave de este proyecto es la instalación de un puente de madera prefabricado que conecta ambas orillas del río Barbate. Este puente, con una longitud de 36 metros y un ancho de 2,5 metros, se erige como el puente de madera de uso peatonal y ciclista más extenso de todo el país.

Por otra parte, la recuperación de las marismas con un enfoque ornitológico ha implicado la creación de pequeñas lagunas permanentes, convirtiendo este espacio en un refugio fundamental para aves acuáticas que lo utilizan como centro de invernada, reproducción y descanso migratorio. Además, sirve como un santuario para especies que anidan en humedales cercanos. Esta transformación ha hecho de las marismas del Barbate un lugar atractivo para los amantes de la ornitología, brindando oportunidades únicas de observación de aves y contribuyendo a la conservación de estas especies.

La inversión total de este proyecto, que también forma parte de la Inversión Territorial Integrada (ITI) de la provincia de Cádiz y recibe fondos europeos Feder, supera los 1,9 millones de euros. Con la restauración de las marismas como centro de atracción para las aves y el turismo sostenible, se está creando un entorno de gran riqueza natural y cultural para el disfrute de la comunidad local y visitantes por igual.

Cádiz Sostenible: Un futuro prometedor

Estos proyectos, financiados por la Inversión Territorial Integrada (ITI) de la provincia de Cádiz, representan un ejemplo elocuente de cómo la restauración y la conservación medioambiental pueden ir de la mano con el turismo sostenible, ya que la inversión en la restauración de los humedales no solo promueve la biodiversidad y sostenibilidad, sino que también brinda una oportunidad económica para la región. Cádiz se convierte en un atractivo destino para los amantes de la naturaleza y la observación de aves, preservando su belleza natural para las generaciones futuras. El futuro de Cádiz es sostenible, y estos proyectos son una prueba de ello.

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