ITI Cádiz | El impulso que transforma Cádiz
Proyecto

Turismo Lagos Sur de Europa – Poblado Los Hurones

El proyecto Turismo Lagos del Sur, tiene como objetivo la puesta en valor y el aprovechamiento sostenible de los embalses gaditanos como espacios donde realizar actividades de uso público, deportivas, ecoturísticas y educativas de manera compatible con los fines para los que han sido creados (agrícolas, consumo humano o regulación), especialmente en los espacios protegidos de la Red Ecológica natura 2000. Este proyecto de ecoturismo resucita el poblado de Los Hurones y ancla la economía verde a la sierra de Cádiz.

 

La ITI de Cádiz transforma el antiguo poblado del pantano de Los Hurones en un complejo ecoturístico

La Junta de Andalucía recupera un enclave natural e histórico oculto en el corazón del Parque Natural de los Alcornocales

Una experiencia que vivir al menos una vez en la vida. Eso es lo que debió inspirar al equipo ideólogo del proyecto Turismo Lagos Sur de Europa, una iniciativa de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía para revitalizar los entornos naturales de emblemáticos embalses de la provincia de Cádiz, cuando planteó su idea para revivir el antiguo poblado del pantano de Los Hurones transformándolo en un complejo ecoturístico sostenible.

Para apreciar la revolución verde que se viene con este proyecto que nace para ser referente del ecoturismo en España es importante hacerse una idea de la singularidad del territorio. El poblado de Los Hurones está situado junto al embalse del mismo nombre y a una imponente presa pétrea, cuyo agua abastece a más de la mitad de la provincia. Todo este conjunto se encuentra en el Parque Natural de Los Alcornocales, escenario de algunas de las rutas de senderismo más atractivas del sur de España. Para acceder a él hay que recorrer durante una hora, desde Jerez hasta San José del Valle, una carretera serpenteante llena de quejigos a la que sucede un bosque de alcornocales que se extiende hasta llegar al puente sobre el río Majaceite. Enfrente, inundado de vegetación, está el poblado. Parece una aldea de Suiza, pero se habla andaluz.

Ahora, con el impulso de 5.000.630 euros de los fondos europeos ITI que van a servir para acondicionar el lugar, este vergel va a sumar vida, atractivo turístico y dinamismo económico a la Sierra gracias a esta iniciativa en la que turismo y sostenibilidad han hecho match. Además de ampliar la oferta de la provincia y afianzar el modelo de desarrollo turístico sostenible este proyecto va a reavivar la memoria colectiva de muchos gaditanos que en los 80 y 90 disfrutaron del ‘charco de Los Hurones’ (como popularmente se le conoce), para quienes este enclave tiene un significado especial.

Un poblado ‘nacido’ del agua

Juan Niño, secretario general provincial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul en Cádiz y gran conocedor del poblado, explica la historia detrás de este lugar: “Se trata del antiguo poblado que se empezó a construir en los años 50 para acoger a los trabajadores que iban a construir la presa de Los Hurones y que ahora la Junta lo pone en valor para su futura explotación como complejo rural ecoturístico”.

Desconocido para muchos gaditanos, “en el poblado llegaron a vivir en su momento más álgido más de 300 personas entre ingenieros, operarios, trabajadores de la presa y sus familias. De hecho, contaba con un hospital, iglesia, colegio, panadería, bar, cantina, almacenes, viviendas y un área recreativa con zonas deportivas”. En la actualidad -afirma- “en general todo está conservado en buen estado” y “parece detenido en el tiempo”.

Por ejemplo, el interior de las viviendas o la escuela parece una imagen congelada de los 70. El set de rodaje de las primeras temporadas de Cuéntame cómo pasó. Ni rastro de internet.

En clave sostenible: Vertido cero y reutilización del agua

El proyecto de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul consiste en transformar este antiguo poblado en un complejo rural ecoturístico. “Pero antes de eso hay que ponerlo en valor, mejorar infraestructuras clave y dotarlo de ciertos equipamientos siempre tomando como referencia la sostenibilidad y la seguridad”, matiza Niño. Y esta es, exactamente, la actuación que la administración andaluza está ejecutando a través de los fondos ITI, que concluirá en verano de 2023. “Estos trabajos permitirán mejorar los servicios y las infraestructuras básicas necesarias para la futura explotación del poblado como equipamiento ecoturístico”.

Los trabajos que se están desarrollando están destinados, entre otros fines, a instalar fibra óptica porque la conectividad es innegociable en pleno siglo 21; mejorar la carretera de acceso; habilitar un camino de evacuación alternativo; instalar un sistema de potabilización del agua; crear una depuradora de agua residuales con tecnología para alcanzar el vertido cero, y la reutilización del agua; adecuar y separar los suministros eléctricos, hidráulicos y de alumbrado para poder explotar de manera independiente la presa y el complejo turístico; arreglar techos, pintar fachadas y mejorar acerados del poblado.

300 plazas de alojamiento

Una vez que concluyan estas actuaciones en marcha saldrá a licitación la explotación del poblado como complejo ecoturístico rural mediante una concesión administrativa de Dominio Público. Se sabe de antemano que será de obligado cumplimiento primar el respeto escrupuloso al entorno natural y la recuperación del patrimonio. La compatibilidad de usos entre la presa y el complejo turístico también viene de serie. Las instalaciones, que huirá de la masificación, están dimensionadas en unas 300 plazas hoteleras, subraya Juan Niño: “Los cálculos para el agua y la sostenibilidad ambiental nos dan una referencia de 300 habitantes aproximadamente, es decir, lo sostenible es tener una ocupación máxima diaria de 300 personas”. Este cálculo refleja un modelo de desarrollo turístico donde las decisiones miran más al planeta que a la calculadora.

Economía verde para la Sierra

En el ADN del complejo ecoturístico está escrito que servirá de motor para generar empleo, atraer nuevas inversiones a la Sierra y más oportunidades de futuro a una comarca salpicada de pueblos blancos con vocación de economía verde en los que viven más de 100.000 personas. Será por eso que la apuesta por despertar del letargo al poblado de Los Hurones abraza el medio ambiente, mira al turismo de calidad y nace con el reto de ayudar a desestacionalizarlo.

Turistas, teletrabajadores y amantes de la naturaleza están cada día más cerca de poder disfrutar de este trozo de edén gaditano cargado de historia y un largo porvenir.

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